domingo, 10 de octubre de 2021

CITROËN Visa Club 1978

El Citroën Visa es un turismo de la francesa Citroën producido entre los años 1978 y 1988. Es un hatchback de cinco puertas con motor delantero y tracción delantera.
Fue reemplazado directamente en 1988 por el Citroën AX.

En 1973, Citroën, cuya situación financiera era muy complicada, se desvinculó de Fiat, pese a lo cual el proyecto siguió su curso. Los prototipos que salían a la luz mostraban unas líneas que se iban pareciendo a las del futuro Visa.
En 1974, Citroën entró en bancarrota, lo que puso en peligro el proyecto Y2. Al final, Peugeot absorbió a Citroën en 1975 y la salvó de la muerte.

Para poner en orden las finanzas, los nuevos gestores decidieron tomar una serie de medidas que afectaban a la política de nuevos modelos.
En relación con el proyecto Y2,   que desde entonces se denominaría VD3​, Peugeot impuso nuevas condiciones, se empleó la plataforma del Peugeot 104, modelo con el que compartiría —con determinadas modificaciones— tren anterior, dirección y buena parte de las mecánicas, entre otros elementos.
Esta base también la emplearían otros modelos, como los Citroën LN y LNA, o los Talbot Samba.

Curiosamente, el desarrollo efectuado sobre una plataforma propia, proyecto TA, fue repescado y terminaría originando el Oltcit (o Citroën Axel para los pocos mercados occidentales donde se llegó a ofrecer), fabricado en pequeñas series en Rumanía a mediados de la década de 1980, y cuyo parentesco estético con el Visa es evidente, aunque con mayor anchura, suspensiones diferentes, motores de cuatro cilindros propios de Citroën (tomados de los GSA) y tres puertas en lugar de cinco (aunque también se llegó a presentar un Oltcit de cinco puertas).

El Visa fue presentado en el Salón del Automóvil de París de 1978 como relevo al  Ami 8.
De estética moderna y original, con lo esperado de un Citroën, sobre todo en el interior, con sus peculiares mandos dispuestos en satélites a los lados del volante y los medidores cuadrados tipo moto.
Con todo, la línea no resultó muy agraciada según la percepción de la época, por lo cual, a pesar de reconocerse su buen comportamiento, funcionalidad y economía, tuvo una acogida comercial más bien tibia.

En un primer momento existieron las variantes Spécial y Club, con un motor de dos cilindros de 652 cm³ derivado del 2 CV, y Super, con un moderno cuatro cilindros Peugeot de 1124 cm³.

El modelo, en 1980 apareció en algunos mercados el Super X,5​ con un motor de 1219 cm³ de 64 CV y una presentación más ambiciosa.
Por su parte, el Super pasó a llamarse Super E, de económico.
Para mejorar sus consumos, se alargó el desarrollo y se instaló un nuevo carburador Solex 32 PBISA 11. Sin embargo, los dirigentes de Citroën eran conscientes de que la discutida estética del Visa lastraba sus posibilidades comerciales.
En consecuencia, encargaron a Heuliez su rediseño con el propósito de estilizar su imagen.


La miniatura es de Norev para el coleccionable de la marca siendo la entrega número 17.














Un saludo y hasta la próxima.



6 comentarios:

  1. Una belleza, ese interior no miente, los citroneros de parabienes!

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    1. Así es esta colección dio buenas alegrías y alguna que otra pena, esta es de las primeras, a juego con el interior le hacen mas grande si cabe a este enano

      Saludos

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  2. Mira bien, por que tengo ese modelo y juraría que es un Universal Hobbies de la colección "Passion Citroën".
    Y un "pedazo" miniatura, salvo por esos enormes faros. Es una pasada, le da para el pelo a un Minichamps hecho y derecho. Tan solo hay que ver el interior, las franquicias o el molde. Se pasaron.

    Saludos!

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    1. Es una rara pieza pero con un acabado nada normal en un coleccionable, como bien dices salvo los enormes faros que lo afean un poco, según la web de Journaux, se venden como Norev, que ellos mismos mientan, ya no sé que decir

      Saludos

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  3. Hermoso Visa Pau, creo que a principios de los ochenta se vieron varios similares en estas tierras.
    Norev eligió un muy buen color para la miniatura.
    Abrazo!

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    1. El clásico color marrón que tanto Altaya nos embaucó en sus colecciones y nos hizo aburrir, ya que cualquier Citroën que saliera en coleccionable, de manera impositiva, había se ser en este color.

      Saludos

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